Y el Gran Soberano es para…Sergio Vargas

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Sergio Vargas

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Asociación de Cronistas de Arte, Acroarte, entregó el premio Gran Soberano al merenguero Sergio Vargas, durante la celebración de esta noche de los Premios Soberano.

Previo a esto, los Premios Soberano rindieron  un tributo en un segmento especial al carismático artista Sergio Vargas, quien celebra 35 años de carrera musical, convertido en uno de los exponentes del merengue de mayor popularidad, con una envidiable trayectoria que lo mantiene actuando en grandes escenarios dentro y fuera de República Dominicana.

Desde su debut en 1982 con el merengue «Morena» en la orquesta de Dioni Fernández y El Equipo, Sergio Vargas inició un recorrido por la música que no se ha detenido, convirtiéndose en uno de los artistas más exitosos de República Dominicana. Poco después, abandonó El Equipo para formar parte de Los Hijos del Rey, donde grabó canciones como «Mi orgullo», «Por ella», «Un hombre y una mujer», «Ese es mi pueblo», «Mi banana», «Cóncavo y conveso» y «Amor, amor».

Un año después, Sergio decide abandonar a Los Hijos del Rey para retornar en 1984 a la orquesta de Dioni Fernández, y es cuando El Equipo empieza a cultivar canciones que enriquecieron este período en el merengue. Así nacen piezas que hoy son grandes clásicos del ritmo nacional: «Los diseñadores», «Cómo es posible», «Fiesta y fiesta», «A ritmo de la noche» y «Caribe».

Y lo demás es historia. Sergio Vargas salió de El Equipo para volver a Los Hijos del Rey, y los siguientes tres años populariza canciones como «La quiero a morir», «Oh Mariana», «Noche», «Cuanta vida», «Volveré a mi tierra», «Madre», «Yo que te amé», «Vamos a dejarlo todo», «Si algún día la ves», «La tierra tembló» y «Todo aquello que escribí». En marzo de 1988, el artista consagra su carrera con un gran concierto a casa llena en el Anfiteatro de Altos de Chavón.

En 1988, Sergio vuela con alas propias y conforma su propia agrupación, que se mantuvo en los primeros lugares con un exquisito repertorio que no tiene desperdicio, cantándole al amor, principalmente, con arreglos de una calidad que solo se igualan a las hermosas letras de sus canciones. Entre el 1988 y el 2012, el talentoso cantante ha construido una carrera envidiable con una discografía que incluye producciones como Ciclón, La incondicional, Este es mi país, Torero, Por H o por R, El merengue se baila pegao, Bohemio, Amores nuevos, viejos y de medio uso y Este merengue tiene su historia.

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