APLAUSOS Y CRÍTICAS GENERA EN SANTIAGO PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN DE MONORRIEL O TRANVÍA (vídeo)

Por MÁXIMO LAUREANO

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, República Dominicana.-La propuesta del presidente de la República, Luis Abinader, de un tranvía-monorriel, para mejorar tránsito urbano y transporte de pasajeros en Santiago ha generado reacciones favorables y contrarias en los santiaguenses.

En su primera visita como mandatario a esta ciudad, los días 11, 12 y 13 de septiembre del 2020, Luis Abinader proclamó que lo adecuado en Santiago para mejorar el transporte público y el tránsito sería un sistema monorriel o un tranvía, debido a que los terrenos no soportarían grandes excavaciones.

La propuesta del presidente Abinader, para una ciudad intervenida por 7 mil carros de rutas urbanas (concho), 5 mil taxis, decenas de sindicatos suburbanos y corredores de autobuses, ha encontrado eco en algunos sectores que aplauden el anuncio del Gobierno.

Pero no todo es fiesta, otros sectores, creen que antes de embarcarse en una inversión tan costosa para construir un sistema de transporte electrónico es necesario “poner la casa en orden”, es decir, organizar lo que se tiene.

Estas voces que han visto decenas de propuestas quedarse en los escritorios y planes de desarrollo durante años, temen que en este caso “el remedio, sea más caro que la enfermedad”.

Algunos temen que un sistema de transporte electrónico (tranvía o monorriel) se convierta en un lujo que no resuelva los problemas del tránsito y transporte de pasajeros de la “Ciudad Corazón”.

El proyecto.

El ingeniero Ervin Vargas, técnico del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ex funcionario municipal, es de lo que aplaude la propuesta del tren, pero afirma que el monoriel no puede ser de ocho kilómetros como sugirió el presidente Luis Abinader, porque no cubriría la demanda.

“El proyecto más viable para Santiago debe ser una primera línea de 20.47 kilómetros, con 14 estaciones, que recorrería todos los centros sociales, servicios, recreativos, económicos, educativos y de salud de la ciudad de Santiago”, propone Vargas, quien agrega que el proyecto costaría unos US$ 470 millones de al Estado.

El ingeniero Vargas plantea una ruta impactaría los puntos más críticos del sistema vial, como entradas y salidas de las avenidas Monumental, Juan Pablo Duarte, Mirador del Yaque (Circunvalación), Estrella Sadhalá, Centro Histórico y puente Hermanos Patiño (acceso Bella Vista y conexión municipios de La Sierra).

La propuesta planteada por Vargas es la construcción de una primera Línea de 20.47 kilómetros de longitud, a un costo de US$23 millones por kilómetro, ascendería a un monto de inversión aproximado de US$470, millones 810,000.00, un equivalente a RD$ 28 mil millones 248, 600.00.

“El costo final de la inversión estaría muy relacionado al diseño sismo resistente de las estructuras, la tecnología utilizada, al tipo de material de rodaje y el costo de instalación y suministro de electricidad”, refiere Vargas, promotor de la propuesta del monoriel o tranvía.

La propuesta de Vargas contempla una primera parada en la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa), la segunda en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y la terca en paso de desnivel (elevado) de la avenida Estrella Sadhalá, en ese orden tendría otra estación en la intersección de las avenidas Gregorio Luperón y Bartolomé Colón.

La próxima parada del sistema monorriel sería en el Parque Central, siguiendo hasta el cementerio 30 de marzo, Palacio de Justicia/Estadio Cibao, Las Colinas Ensanche Libertad (Barrio Libertad, entrada a Santiago Oeste, Parque Industrial Zona Franca, Baracoa, entrada al Centro Histórico y el sector de Nibaje.

“Para disminuir el costo proponemos que el proyecto sea de 20.47 kilómetros, con un sistema de elevado de monorriel de 14.66 kilómetros y 5.81 kilómetros superficial de tranvía desde la entrada a Rafey, toda la ribera del Yaque del Norte, hasta la avenida Mirador del Yaque con avenida Franco Bidó”, explica Vargas en un documento cedido a la redacción de Acento.com.do, en Santiago.

Alcaldía

Aunque desde el Ayuntamiento no han estado presente en las reuniones del Gobierno, el alcalde Abel Martínez valoró la primera visita del presidente Abinader a Santiago, en septiembre. Entonces el ejecutivo municipal dio a conocer su apoyo a la agenda presidencial.

“Santiago, también demanda la construcción de nuevos elevados y pasos a desniveles para viabilizar el tránsito, sin descartar la posibilidad de construir un monorriel para el transporte”, planteó Martínez en un comunicado oficial, que además resumía otras propuestas para esta ciudad.

Los que dudan

Juan Marte, Central Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT), sugiere que primero se tome en cuenta una serie propuestas viales que por décadas han estado sobre la mesa, antes de entrar en un proyecto tan costoso como un monoriel que podría terminar como el Metro de Santo Domingo, el cual según Marte, hoy no representa la solución al transporte de pasajeros, en la capital.

Marte propone al Gobierno asumir proyectos como la extensión de la avenida Francia, con la construcción de un puente sobre el río Yaque, hacía Bella Vista, para desahogar el paso por el puente hermanos Patiño.

El transportista también sugiere la construcción de un elevado, en la intersección de las avenidas Estrella Sadhalá, Circunvalación y Yapur Dumit (La Fuente) e intervenciones similares, en la esquina de las avenidas Bartolomé Colón con Gregorio Luperón, Estrella Sadhalá y otros puntos. Agrega que se requiere de la extensión de la avenida Presidente Antonio Guzmán, hacia Pueblo Nuevo, Ensanche Bolívar, cruzando el arroyo Gurabo, para conectar con la avenida Hatuey que a su vez llega la avenida Circunvalación Norte.

Marte dijo que si el Gobierno realiza estas obras, no habría necesidad de un tren, que luego habría que subsidiar por lo que representa en cuanto al costo.

“Pudiera ser un monorriel, para que los santiagueros y santiagueras, puedan decir que son una ciudad cosmopolita, pero no sería la solución”, aseguró Marte.

Agrega que podría ser viable como negocio, como para unos cuantos, pero no soluciona la demanda de Santiago de los Caballeros, como ciudad, que a la fecha tiene calles que fueron construidas pensando en coches halados por caballos y que en el tiempo las modificaciones han sido mínimas.

Transporte colectivo

Desde el Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CEDES) se promueve que primero se reorganice lo que se tiene, en materia de tránsito y transporte, aunque han escuchado la propuesta del tranvía o monoriel

“Cuando hayamos culminado ese proceso reorganizativo, de lo existente, bajo la rectoría del Ayuntamiento del Instrant y con la participación público privada, entonces pasamos al diseño del monoriel”, explica Reynaldo Peguero, director ejecutivo del CEDES.

El CEDES, propone un sistema colectivo de 390 autobuses, de 90 y 60 pasajeros, para el transporte de estudiantes, obreros y ejecutivos de oficinas, para evitar la movilidad individual de cada uno de estos sectores.

“Arreglar un kilómetro para el transporte colectivo es 30 veces más barato que invertir en un kilómetro de monorriel”, agrega Peguero.

El CEDES auspicia el proyecto “Movilidad Sostenible”, que abarca la accesibilidad universal, espacio para el transporte público, espacios para peatones y ciclistas, así como espacios para vehículos de uso privado, mejora en la señalización, alumbrado, sistema de información, revitalización de espacios públicos y sistema de captación de agua potable.

La modernización ha sido lenta

“Hasta ahora no ha habido una planificación atinada en cuanto a una propuesta, para mejorar el transporte en Santiago”, predica Gervasio De la Rosa, de la Federación Nacaional de Transporte de la Región Norte (Fenatrareno), también asociado al Consejo Nacional de Transporte (Conatra).

De la Rosa, considera que primero hay que modernizar a Santiago y luego hablar del tren, asegura que en la ciudad no ha sido posible, poner a circular de manera efectiva un autobús doble (gusano), de la Oficina Metropolitana de Autobuses (OMSA), lo que a su entender, es indicativo de que en esta ciudad no hay condiciones para un medio de transporte como un monorriel sin antes modernizar las vías que servirían para alimentar el corredor del tranvía.

De la Rosa, asegura que el último proyecto moderno en materia de tránsito que se hizo en el centro urbano de Santiago, fue la avenida Las Carreras, inaugurada el 15 de diciembre de 1990, la cual 31 años después resulta insuficiente para la viabilidad local.

En febrero del 2014 se inauguró la avenida Circunvalación Norte, que bordea la ciudad de Santiago de los Caballeros. El objetivo de esta vía de la cual cada kilómetro de costó RD$ 226.8 millones, era lograr el desahogo del tránsito en el área urbana, pero esto no ha sucedido porque la mayoría del tránsito, aún tienen la ciudad como objetivo, aunque su destino sea la provincia de Puerto Plata y los pueblos de la Línea Noroeste. También ha influido el costo de los peajes.

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