Sara Pérez: Por qué a algunos se les hará tan difícil ponerse en los zapatos de otros?

Análisis sobre la migración haitiana en la República Dominicana.

Sara Pérez (firma invitada)

Sara Pérez

La verdad? A mí no me molesta tanto, cuando alguien que nunca ha salido de RD comparte esta clase de cosas, aún cuando sea desde una perspectiva obtusa y enfermiza, como suele ser.
Creo -y sé- que muchas de las personas comunes, que se sienten amenazadas por la presencia haitiana en RD ( frecuentemente, sin reparar siquiera en que hay una parte de lo que llaman “haitianos” que es dominico-haitiana) son gentes con las mejores intenciones y los mejores sentimientos, que están preocupadas por un problema que, efectivamente, es preocupante, ya que el nivel de desorden, corrupción, injusticia, abuso e impunidad con que se manejan los temas inmigratorios en la frontera dominico-haitiana justifican las incertidumbres, la indignación y la irritación del sector dominicano honesta y sinceramente angustiado por los problemas económicos y sociales que ya tenemos, y que, por lo visto, tienden a empeorarse, dada la irresponsable actitud de las autoridades que debían regularizar estos y otros asuntos.
Pero hay aspectos que me molestan profundamente, especialmente los relativos a posiciones de gente que ha emigrado de RD a otros países y no es capaz de sentirse reflejada en los sufrimientos, vulnerabilidad e incertidumbres de los inmigrantes que llegan a RD, buscando lo que la generalidad de los migrantes dominicanos salieron a buscar para otros lugares, usando toda clase de subterfugios, irregularidades, embustes, trucos, verdades a medias , versiones alternativas y alteraciones en la data del registro civil.
Vi a alguien reproduciendo esto, como quejándose de que hay “haitianos” ( no serán dominico-haitianos?) que trabajan como “seguridad” de hospitales o conduciendo el “metro” en RD ( como si ser de la “seguridad” de un hospital o chofer de unos vagones del Metro, fueran la gran cosa) y puntualicé algunos aspectos:
Aquí, en Estados Unidos, hay dominicanos que son rectores de universidades (incluyendo universidades en la lista de las más prestigiosas del país); cirujanos con excelentes ponderaciones, catedráticos respetados, políticos electos en cargos públicos, habitantes de grandes áreas urbanas en las cercanías, o dentro, de algunas de las zonas inmobiliarias más caras del mundo; dueños de casi todos los supermercados independientes en Manhattan (e integrantes del alrededor del 7% de la población en Estados Unidos considerada como “rica” y de “muy altos” ingresos) y dueños de miles de establecimientos comerciales en NY, NJ, Florida, Las Carolinas y en el resto de toda la costa Este.


Sin mencionar la cantidad de dominicanos que son obreros en algunas de las megaindustrias como “Perdue”, y otras, que que sirven pollos, pavos y carnes a todo lo largo y ancho de EU (y a todo lo largo y ancho del continente!!).
Saben que los famosísimos chocolates “Godiva” tienen muchos de sus “heatquarters” en la costa Este de EU y que miles de dominicanos y dominicanas trabajan allí y producen el que probablemente sea el más sofisticado, exquisito y costoso de todos los chocolates industriales en EU?
Los dominicanos están al frente de miles de empresas internacionales de envío de productos y valores.
El Alto Manhattan (y por si no lo saben, Manhattan sigue siendo la capital del Mundo, a pesar de Trump) está anegado de dominicanos y dominicanas, muchos hablando en cibaeño, o en sureño, u otros, vendiendo habichuelas con dulce, maíz “caquiao”, manguses con salami frito, yaniqueques y dulces de Bonao y Baní…
En cualquier bodeguita, desde Maine hasta Miami están disponibles los jabones líquidos producidos en RD para lavarse el toto.
Hace unos 20 años que un estudio reveló que en Estados Unidos NO hay una SOLA congregación urbana (ninguna ciudad, ningún pueblo) en todo el territorio estadounidense, que carezca de personas de origen dominicano.
Miles de dominicanas controlan en toda la costa Este de EU negocios prestigiosos y prósperos de repostería, belleza y servicios burocráticos varios.
Hace menos de un mes que las vitrinas principales de Bergdof Goodman, en Manhattan, estuvieron ocupadas por los diseños de una creadora dominicana.
Por lo menos durante medio siglo un diseñador de origen dominicano, Oscar de La Renta, tuvo la devoción de toda la clase ” alta y sofisticada” de EU y del resto del mundo. Y después de muerto su firma sigue viento en popa. Sully Bonelly, dominicano, tiene, o tenía, una línea de modas accesibles a través de QVC, uno de los canales de ventas icónicos de EU.
Numerosos peloteros dominicanos son el non plus ultra en el beisbol y son amados a muerte por estadounidenses.
Tienen una idea de los dominicanos que trabajan en las joyerías Tiffany y VanCleef Arperl, con tiendas legendarias en la Quinta Avenida de Manhattan? Saben que ahí hay empleados dominicanos especializados, de tal confianza y desde hace décadas, que son enviados a Arabia, a tomar las medidas e instrucciones relativas a dedos, muñecas , cuellos y tobillos de las princesas de las casas reales, para diseñar las joyas que prefieran? Y que esos dominicanos -y de otras nacionalidades- viajan luego a esos países a entregar los encargos y, a veces, retornar con ellos para hacer ajustes según necesidades, necedades y caprichos de sus clientes?
Han ido a barrios dominicanos en Washington? Y en Boston? y en Filadelfia? y en Chicago? Y en Texas? Y en California? Yo sí!
También hay locutores y comunicadores que tienen sus programas en EU, en los que hablan español, sin mayores obstáculos.
Por qué a algunos se les hará tan difícil ponerse en los zapatos de otros?

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