Por Máximo Laureano
Este viernes se cumplen nueve días de la ausencia de la niña de tres años de edad, Brianna Genao, y la calma impera en la comunidad Barrero, en el municipio Imbert, provincia Puerto Plata.
Hoy no hay drones sobre los sembradíos de cacao; las caravanas de vehículos de las autoridades son menos frecuentes y hasta la presencia de los agentes policiales y militares a la entrada del perímetro de búsqueda ha disminuido. Ninguna autoridad local ha hablado del tema, tras las confesiones de los hermanos Rosario Núñez de que mataron y enterraron a la infante.
En la comunidad continúa el rastreo en procura de evidencias, pero con menos ahínco que en los días anteriores. Todo está en calma en la comunidad; solo se oye el ruido de las lluvias esporádicas, las gallinas y otras aves, porque a partir de este jueves los nativos se han “recogido” para evitar las entrevistas. Pasado el mediodía, solo los reporteros gráficos, influencers, periodistas y el personal de la Policía y militares están en el entorno.
Desde este jueves, la falta de información oficial es la regla, lo que ha dado espacio a las especulaciones sobre lo que pasaría con los hermanos apresados e investigados y el proceso de búsqueda del cuerpo.
Al unísono con la calma de la comunidad, se mantienen en voz baja las versiones de que Rafael y Reyes Rosario Núñez no son capaces de cometer un crimen.
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