Por Máximo Laureano
El sacerdote sacerdote Rogelio Cruz Fermín lanzó duras críticas contra un el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, por la entrega de permisos vinculados a exploración y por la ausencia de consulta a comunidades.
Durante la manifestación por la Cordillera Septentrional, Cruz Fermín planteó que el funcionario llegó “como un muchacho mandado” y que actuó “única y exclusivamente” por instrucciones, con un “libreto prefabricado”.
En ese orden, reclamó su renuncia o una destitución por parte del presidente. “Esta caminata, si él tuviera algo de principio, es para que renuncie a su cargo o que el presidente lo destituya inmediatamente”.
Cruz Fermín sostuvo que el proceso debía iniciar con consulta a las comunidades y que ese paso no ocurrió. “No es verdad que el permiso que ha dado incluso hasta la exploración… el primer paso tiene que ser consulta a las comunidades”, señaló. También afirmó que el ministro “no ha ido a ninguna comunidad” y que “nadie ha ido a consultar a la gente a ver lo que está pasando”.
Sobre los alegatos de desconocimiento, Cruz Fermín respondió con una frase irónica: “Desconocimiento. Desconozco y miento”, y agregó: “Lo sabe. Todo mundo lo sabe”. A su juicio, el Gobierno debió “decir la verdad desde el principio” y abstenerse de avanzar con los pasos posteriores.
El sacerdote describió la movilización como una expresión de reclamo ciudadano por el respeto a “los recursos humanos” y, en particular, por el respeto al “procedimiento” previo a cualquier explotación. Llamó a mantener presencia en las calles y a reforzar la organización social como método de presión. “Nos queda solamente una cosa: organizarnos y estar permanentemente en la calle”.
También aludió a un antecedente al afirmar: “Si lo logramos con Miranda, aquí ya tenemos experiencia de lo que hay que hacer en la calle”, sin precisar en la transcripción a qué conflicto o episodio se refería con ese nombre.
Sobre el alcance del conflicto, Cruz Fermín indicó que el reclamo no se limitó a un punto específico. “No es un pedacito, es toda la Cordillera Central”, afirmó. Atribuyó al territorio un valor estratégico y expresó rechazo a un escenario de explotación minera, con el argumento de un eventual impacto ambiental severo. “Si explota la Cordillera Central, esto automáticamente se convierte en un desierto y no lo vamos a permitir”, sostuvo.
En el mismo tramo, aseguró que al menos doce sacerdotes procedentes de Puerto Plata se incorporaron a la protesta.
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